
El sábado comienza el mejor torneo del mundo, la mejor competición deportiva sobre la faz de la tierra, el 5 Naciones. Ahora es el 6 Naciones, pero no sé qué pinta Italia entre las grandes del emisferio norte. Durante las próximas semanas seguiremos los partidos más emocionales que un telespectador puede ver. Estadios repletos cantando al unísono el himno de sus patrias. Una verdadera emoción. Cómo no, voy con Irlanda, de eso no hay duda, pero difruto con todos los partidos, menos con los de Flaminio (Roma). En Italia no hay pasión por el rugby, y aún no se enteran de qué va este torneo.
El 6N es el oficioso campeonato de Europa de Rugby, una competición que emprendieron los 4 países de las islas británicas en 1883 y que desde 1910 también disputa Francia. Desde el año 2000 Italia, en una operación más de marketing expansivo que deportivo.
El torneo ha sufrido multitud de conflictos políticos. Durante años, Francia no interpretaba La Marsellesa en Inglaterra, desde el Bloody Sunday de Derry, los ingleses no cantaban el God save the Queen en Dublín, así como nosotros no cantábamos The world in Union en Londres, porque éste es el único torneo que disputan las dos Irlandas unidas, bajo el símbolo del Shamrock (trébol de 3 hojas) y el color verde. Hoy en día todos los himnos suenan en todos los estadios.
Este es la mejor competición del Mundo, la que no gana el que gana más partidos, sino el que agranda más la diferencia entre los puntos que marca y los que encaja, que obviamente es quien más partidos que gana, pero el parámetro que da ganador a un país es la diferencia de puntos. Pero hay otros premios y honores dentro del 6N, como la Calcuta Cup, que la consigue el ganador del Escocia-Inglaterra, el Grand Slam lo consigue sólo quien gana todos los partidos, la Triple Corona la gana el que queda primero entre los 3 equipos británicos y la Cuchara de Madera que se la lleva quien pierde todos los duelos.
Todos los sábados de torneo me siento ante el televisor, lo da CANAL +, y me emociono con las lecciones de coraje, en el campo y en la grada. Ahora también se juega los domingos, por culpa de Italia, pero en mi memoria están aquellas retransmisiones de Estadio 2 con Martí Perarnau y sobretodo con Ramón Trecet, otra deuda que tenemos con Trecet, la NBA, la música new age y el Rugby, un deporte de bestias jugado por caballeros.