03 julio 2026
El miedo y la vida
01 julio 2026
La sal en tus labios
Cómo adoro naufragar contigo.
Te pareces al mar más que a cualquier mujer
Estás hecha de acantilados en lugar de piel
Y mientras te acaricio
Siento las suaves olas de antaño
Llevas contigo esa piedra pulida
Has redondeado cada golpe recibido
Has resistido el envite
Emerges de tus aguas sin importar la marea
Y a pesar de toda la dureza que has adquirido
Nunca rechazas a la gaviota que busca descanso tras su vuelo
Te pareces al mar, tú más que cualquiera
Estás hecha más de burbujitas que de palabras
Escondes secretos en tus profundidades, protegiéndolos de la luz
No todos pueden nadar en tus abismos
Solo acoges a quienes son capaces de contener la respiración
Solo a quienes están listos para quedarse sin aliento
Solo a ellos les revelas los tesoros que guardas
Eres más mar que mujer
Las olas son tu rubio cabello
Que el viento en verano alborota
La bandera roja invita a un estilo más salvaje y rizado
El buen tiempo lo alisa
El Mediterráneo es tu peluquero
La luna llena marca tu estilo
Y tus peces ya no muerden los anzuelos que pasan
Eres, ante todo, el mar
Festiva en verano
Obstinada en primavera
Silenciosa en otoño
Pensativa en invierno
Y no sé cuál de tus profundidades puedo soportar
Así que me entrego a tu resaca
Magnífica muchacha nacida del mar.
28 junio 2026
Todo pasa
21 junio 2026
Verla volver
Si me preguntas cuántas veces viniste a mi mente, diría que solo una vez, porque llegaste y nunca te fuiste. No es mío, lo escribió Benedetti y leerlo me ha llevado a ti, otra vez, como tantas cosas. Y da igual que sea bajo las luces que nos alumbraron o en nuestro desierto. Un día llegaste y te sentiste tan cómoda que te quedaste; te quedaste en mi mente y fuiste bajando hasta alojarte en mi corazón.
Ya sabes que a mí no me gusta lo fácil, me gusta lo claro, lo directo, sin filtros, lo sincero y real. Yo solo quiero tu felicidad y si yo no te la doy, lo asumiré. Este amor tan grande no ocurre dos veces en la vida y no lo debemos perder; es una pena no abrazarnos, no cuidarnos y no intentarlo, por eso te pido que volvamos a hacer el mismo equipo, juntos.
Para mí eres mucho más que una realidad, eres aquel embrión que proyectamos juntos y eres la confirmación que he visto en mi ceguera. Nunca pensé que se me acababa el tiempo de esperarte, pero no te veía en nuestras calles. Porque yo no quería mensajes, prefería un encuentro furtivo que pareciera casual, pero que contuviera tanta intención como una flecha de Cupido.
Ningún proceso es lineal, siempre habrá altibajos, pero recuerdo que en una de mis primeras notitas que te dejaba junto al desayuno te decía que el día que tú no puedas yo podré por los dos. Este remedio casero debería ser de aplicación recíproca y te suplico que me alientes cuando cojee. Asumo mi parte, aprendo de ello y demuestro quien soy hoy.
Cuando estoy contigo no es como un figurante. Cuando estoy es porque tomo parte y a mí sí me importa cómo hayas pasado el día o cómo te sientas, porque a mí sí me importa mucho verte feliz y cuidarte.
A veces me hablo a mí mismo de ti, de lo increíble que eres, de lo que me cambia el día un mensaje tuyo. Cada vez que recibo un buenos días o un te quiero me alargas la vida y me haces eterno cuando me dices que quieres que sea yo quien te coja la mano cuando vayas a irte.
No te equivocaste cuando decías que yo era la persona correcta, pero no vine tan preparado como imaginábamos ; vine dispuesto, abierto a aprender, a crecer, a construir contigo y a hacer algo inaudito a tu lado. Yo solo quiero cambiar algunas cosas, en vez de decir que me avises al llegar a casa que digamos algún día "vamos a casa, cariño", quiero esperarte en casa con tu comida favorita después del pádel y después dormir juntos el resto de nuestra vida.
Cuando te digan que no podemos viajar juntos, respóndeles que alguien que de verdad te ama va a preferir mil veces mejorar antes que perderte. Por eso fui a Perú y por eso iría a donde hiciera falta para estar a tu lado.
Cariño, contigo no quiero intentarlo, quiero lograrlo.
Y como dije en mi carta anterior, me gustaría volverte a ver y mucho más verte volver.
14 junio 2026
Si me das a elegir.
La vida sabía que nos necesitábamos y nos juntó en el momento menos esperado, pero el más indicado. Así comenzó la historia de dos personas anónimas para el otro hasta que en ese momento cruzaron sus caminos y se encontraron. Ella me enamoró sin grandes coqueteos, sin esfuerzo. La vi y me gustó, así de simple.
En aquellos primeros días hablamos mucho, todo lo que nos daba nuestra resistencia, y mi corazón se quedó con ella sin darme cuenta. Qué bonito fue enamorarme de ella y descubrir que no tenia ni idea de lo que se sentía al amar y ser amado de verdad. Cada día era para mí un viaje, una expectativa culminada, un bocado de amor dulce.
A veces, en las sociedades de dos, surgen diferencias que en nuestro caso siempre han sido pequeñas, pero uno tiene un pasado y unas yaguitas que pican de nuevo cuando algo se vuelve a mover bajo mis pies y nos colapsamos. Después viene la distancia impuesta y la ausencia de comunicación, un error propio que no soluciona nada. Pero el paso del tiempo trae ese viento que se lleva los malos recuerdos como si fuera arena de playa y te deja los buenos, esos grandes momentos vividos juntos, el recuerdo de aquella química entre nosotros que nos hacía entendernos con solo mirarnos, una complicidad que a veces no se encuentra en dos vidas y que nosotros tenemos.
Me enamoré de alguien a quien no puedo dejar de amar y esto me está matando. Y la veo ahora en todas partes, voy a comer y está en el mismo restaurante, la veo en los escaparates, en las marquesinas de las paradas del autobús, en cada mujer con la que me cruzo al día, está en todas partes, sean guapas, feas, mayores, jóvenes, vulgares o sofisticadas; todas son ella.
El tiempo es el único juez que pone cada cosa en su sitio, es un árbitro que no se puede sobornar y que da tortazos y quita razones. No tengo reproches, sólo nostalgia y mucho amor y me gustaría volver a verla o quizá verla volver. Sí, verla volver sería una gran noticia. Por cierto, ella se llama Mer y si alguien la conoce o la ve por ahí que le diga, por favor, que no hay un solo día que no piense en ella y que es una extraña forma de vivir estar pensando siempre en ella; una extraña forma de morir vivir pensando en ella.
* Solo un motivo magnífico podría reabrir este blog.
05 febrero 2026
El final
Creo que mi suerte es que he comprendido que no se trata de entenderlo todo en la vida, sino de sentir mucho, de no ocultar tu sensibilidad, de disfrutar con cosas sencillas como la lectura, una mañana en mi playa moncofina con su olor a sal, un silencio con mi hija mientras leemos a la par o una pieza de Schubert. Agradezco a las personas que están a mi lado y, sobretodo, a las que se alejaron porque gracias a ellas veo ahora las cosas de otra manera. Cada alma vive sus procesos y no es necesario cargar con una venganza porque todo es aprendizaje. Vivo en gratitud porque acepto que todo tiene un sentido. Cada cosa que ha pasado me está ayudando a entender que lo más valioso no es tenerlo todo, sino sentirme feliz con lo poco que tenga y que, quien no esté en mi onda, ahí tiene la puerta.
A ti que me lees, no te guardo rencor. Contigo he sido muy feliz, he vivido unos años de colores donde todo era ideal. Para mí serás por siempre mi persona favorita, no importará el tiempo, la distancia, las vidas que llevemos, siempre serás tú. A lo mejor encontrarás mil cuerpos mejores que el mío, pero mi corazón no lo vas a volver a encontrar ni en dos vidas. Nunca dejaré de quererte, pero ya no iré detrás de ti. Si te dejo es porque ya no quiero seguir entre las migajas de tu amor. Gracias por decepcionarme, no sabía como dejar de verte con ojos de amor. Pero no lo olvides, siempre serás tú la persona especial a quien amé sin freno ni control.
Aquí acaba para siempre este humilde blog que he llevado los últimos veinte años de la mano. Aquí dejé mis pensamientos, mis sentimientos y mis dolores. Pero ya no habrá más. Seguiré escribiendo en otros lugares porque no sabría vivir sin hacerlo, pero no aquí. Cierro la Taberna del Irlandés con esta historia tan bonita con la que he volado a tantos lugares, y con ella, siempre con mi rubia.
Siempre agradecido por todo, hasta siempre; a ti y a los que entraron alguna vez en esta Taberna.
01 febrero 2026
La decepción
La mayor lección que aprendí en lo poco que llevamos de año es que no importa cuánto te entregues, cuánto te duela o cuánto legal seas con los demás; eso nunca garantizará que serán justos contigo. Muchas veces las personas no se lo piensan dos veces antes de darte la espalda y sacarte de sus prioridades. Eso puede doler, pero también enseña. He descubierto que el silencio puede ser más sabio que todas las palabras del diccionario y que no vale la pena que manifieste mis pensamientos al respecto, para qué. He aprendido que mi paz interior vale más que ganar una discusión porque tengo clarísimo que cuidarme no es egoísmo, sino una necesidad vital. No pude controlar lo que han hecho conmigo ni lo que piensan ahora de mí, pero sí puedo decidir cómo reaccionar. Tal vez la lección más valiosa sea que todo pasa. Pasa el dolor, pasa el disgusto, la decepción, pasa la nostalgia. Lo que permanece es la fuerza que nace de cada caída y la sabiduría que deja cada experiencia. Al final, incluso en los días más difíciles, la vida nunca deja de guiarnos y recordarnos que cada instante, con todo lo que trae, es una oportunidad para agradecerle a Dios y seguir confiando en lo que está por venir.
10 enero 2026
El silencio
Llega un momento en la vida en el que algo dentro de ti empieza a moverse con más calma. No es una decisión brusca. Es un despertar silencioso. Te descubres observando tu camino y notas que ya no puedes seguir entregando energía a lo que no te sostiene. Así lo siento en mi cuerpo y empiezo a entender que la paz vale más que cualquier insistencia. Cuando alguien no quiere, respiro y acepto.
Cuando algo no avanza, lo dejo ir sin tanta lucha. Cuando a otro no le parece, sigo adelante sin convertirlo en una batalla interna. No se trata de alejarme del mundo, se trata de acercarme a mí. Cada persona tiene sus motivos. Yo también tengo los míos y merezco que se respeten.
Con el paso del tiempo he descubierto que correr detrás de lo que no fluye solo desgasta. Mantener lo que no encaja me quita brillo. Intentar que todo funcione a la fuerza termina apagando una parte de mí que necesita luz. Entonces llega esa claridad que antes no podía percibir. Esa sensación de descanso que aparece cuando suelto sin culpa. Esa certeza que me recuerda que mi energía es valiosa. La vida se siente distinta cuando dejas de empujar lo que no encuentra su lugar. Lo que es para mí se acomoda con naturalidad, llega sin tensión, permanece sin esfuerzo.
Me siento bien sin obligarme a nada. En ese punto algo se libera dentro de mí. Una parte de mí que estaba cansada encuentra espacio para respirar. Una parte que había sido silenciada recupera su voz. Una parte que buscaba calma, finalmente la encuentra. Ese instante es el que lo cambia todo. Es el momento en el que vuelves a ser tú con más fuerza, con más suavidad, con más amor propio y con toda la Fe.




