Elegiste ser feliz, con buen criterio. Elegiste amarte sin condiciones y tener la libertad de escoger aquello que le hace bien a tu vida, excelente decisión.
Sigues siendo luz, sigues compartiendo amor, sigues cuidando esa forma tan bonita que tienes de dejar algo bueno en los demás, tus compañeras de aventura isleña lo están recibiendo ahora. La vida también florece a partir de lo que sembramos, de las decisiones que tomamos, de la manera en que tratamos a otros y del amor que ponemos en aquello que hacemos. Te atreviste a elegir, a creer en tus sueños y a construir una vida que se sienta verdadera para ti. Hay caminos que todavía no conoces, pero te acompañaré en todos, experiencias que pueden enseñarte algo nuevo y capítulos que aún tienen mucho por mostrarte.
Confía en la vida que tienes, confía también en lo que has aprendido y recuerda que cada etapa puede ayudarte a conocerte un poco más. No necesitas tener todo resuelto para disfrutar la vida que tienes.
Muchas veces, la felicidad también está en reconocer lo bonito que ya te rodea, disfrutar los pequeños momentos, valorar a quienes amas y sentir gratitud por todo aquello que hace especial tu vida. Porque ser feliz no significa que todo sea perfecto. Significa aprender a reconocer lo valioso, cuidar tu paz y elegir una vida que también se sienta bonita por dentro.
Encontrar el amor es algo maravilloso, pero construir un amor sano, resolver problemas con conversaciones incómodas, entender las diferencias, hablar de lo que duele, elegirse y enamorarse cada día, incluso en esos donde es más complicado, no mentir, no fallarse, saber que nadie es perfecto, pero que se puede mejorar y aprender juntos, ese es mi concepto de amor y es el amor que quiero hacer contigo cada día. El otro tambíen y todo esto lo vamos a brindar juntos muy pronto en Roma.

























