20 agosto 2026

Elige bien


Enamórate de ese hombre de buen corazón que haga todo lo que esté en su mano para hacerte feliz, uno que sea tu refugio en los momentos malos y también en los buenos, uno que no se rinda cuando se trata de quererte y de elegirte cada día, de uno que se imagine un futuro contigo. Enamórate de ese hombre que te inspire a ser mejor, de los no les importe ser el más cursi del planeta cuando te regala flores o te escriba cartas. Enamórate de un hombre que sepa reir fuerte y querer aún más fuerte, uno que no se canse de cuidarte. Enamórate de uno de esos hombres que cuando aman lo hace en serio, de esos que cuando te quieren es para toda la vida; uno de esos que te hace agradecer cada día habértelo cruzado.

La vida tiene un modo curioso de darnos respuestas cuando ya pasó cierto tiempo. A veces descubrimos quién fue un gran amor cuando ya terminó y ponemos en valor esa etapa cuando ya se ha convertido en un recuerdo. El problema es que no hay manera de explicar el presente porque no viene nunca con instrucciones, como mi corazón (léase el anterior post), por lo tanto te digo que, sigue adelante sin mirar atrás que yo voy te estaré esperando ahora y más adelante.

09 agosto 2026

Aquel beso


 

Aquel beso que se escapó

Sin pensarlo

Aquel beso fugaz que nos unió

Sin dudarlo

Qué me hiciste? Qué me das?

Me ha subido el corazón a la cabeza

Y no logro pensar

Este amor que me das, 

este profundo amor

Derriba mitos

Este amor, 

Devora el tiempo, desborda ríos

Este amor, este maravilloso amor

Se hace viejo y sus heridas son victorias

Este gran amor

Se hace viejo y sus arrugas son victorias

Este increíble amor

Recuerda duelos

Este amor, este increíble amor

Resiste guerras, espanta dudas

Este amor, este increíble amor

Se hace eterno y los besos son su vida

02 agosto 2026

Mil veces


Todo se siente más bonito contigo.


Si el universo me concediera la suerte de elegir una y otra vez, no pediría otra vida, sino repetir mil veces la suerte de encontrarte en todas ellas. Porque como dijo Cortázar, andábamos sin buscarnos, pero sabiendo que andábamos para encontrarnos. He querido recuperar esta frase porque fue una de las dos que te dije al llegar a casa la noche de aquel domingo que quedamos en el Mercado de Colón; la otra ya la sabes porque la hemos comentado muchas más veces.

Mil veces tú mi vida, porque en tu existencia descubrí que el amor no es un lugar al que se llega, sino una forma de habitar hasta el infinito. Mil veces siempre mi amor, porque lo eterno no se mide por el tiempo, sino por la profundidad con la que un corazón reconoce al otro.

Y si algún día la eternidad preguntara cuál fue mi mayor certeza, respondería mil veces con la paz de quien ha encontrado su Hogar: elegirte, una y otra vez, hasta que el último suspiro de esta vida nos pida que nos demos la manita.

Ahora que estás a diez mil quinientos kilómetros y que este postoperatorio me tiene tan limitado pienso, sueño y anhelo, esta vez más que otras, tu vuelta, porque cuando nos reunamos afrontaremos un otoño lleno de cosas buenas y un invierno nuevo sobre el que ya estoy tramando alguna cosa. Y eso no quiere decir que quiera que vuelvas, lo que quiero es que disfrutes y seas feliz allí, más que nunca, pero este año tengo muchas más ganas de que vuelva a empezar el curso. Porque sí, porque quiero todo contigo, que me abraces cuando estés mosqueada, que me mires cuando no me entiendas, que te quedes aunque no tenga nada que darte más que este corazón sin instrucciones, pero con tanta hambre de ti. Lo quiero todo contigo y todo sin filtro, sin miedo, como quieren los que ya se han caído y supieron dónde estaban las fuerzas necesarias para levantarse y seguir de la mano. Porque ya te lo he dicho tantas veces, qué bonito fue conocerte y darme cuenta que eres el amor de mi vida.

Por eso mil veces tú, mil veces siempre, porque eres y serás siempre tú