26 abril 2010

Parque de atracciones

Después de tantos años fuera, cada vez que vuelvo a mi nido siento las mismas emociones. La entrada por Diagonal la vivo como los niños cuando se dejan caer por el tobogán, porque ellos no se tiran, y yo también me dejo caer hasta el obelisco y las Punxas, hasta que giro a mi Vía Laietana, en la que me balanceo como en un columpio. Las imagenes no cambian mi distorsinada cabeza de chorlo, ni mis temblores de párpado. Sigo dándole vueltas a mi viejo barrio, que es un tíovivo que tiene siglos de vida. Me paro en todas las tiendas añejas aún sabiendo que tienen poco para mi, como también sigo subiendo a La Balsa a comer, el mejor descanso de Sarrià, y luego me gusta deslizarme por el tobogán de Muntaner, hasta el final. Cuando llego de nuevo a la vieja ciudad vuelvo a pensar en volver a subir las escaleras de la calle paralela y volverme a tirar quizá por Balmes, porque no conviene saturar siempre las mismas arterias. Es curioso cómo repito a veces como un autómata las mismas idas y venidas, y subo siempre a la cabeza de la ciudad y me dejo llevar siempre hasta su corazón, que ya está viejo. Hace sólo unas horas repetí varias veces esa ida y vuelta, y en la última del día volví al Otto Zutz de la calle Lincoln, pero no estaba ella. Hace tiempo que ya no va por allí. Aquella morena que se fue a la morería era la reina de la parte alta de mi ciudad, y allí la pensaba cada minuto que subía al tobogán para volverme a tirar.



U2 magnificent

17 abril 2010

París-Texas


Después de 1984 cuando ganó la palma de oro en Cannes, parecía que este peliculón iba a convertirse en poco tiempo en un clásico que llegaría a todos los hogares, pero los posteriores contratos de distribución que impiden o permiten que tal cosa sea así, bloqueraron este roadmovie de Wim Wenders y veinticinco años después, París-Texas apenas se ha visto en España ni por un canal telivisivo ni a través del dvd, cuya presencia en las estanterías ha sido poca. Y es un film muy recomendable, el que encumbró a Natassja Kinski como una de las promesas que el tiempo dejó luego en segunda fila. El argumento es interesante, un hombre demenciado y sin memoria aparece perdido en el profundo desierto americano, donde es encontrado por su hermano en ardua búsqueda. A partir de ahí el protagonista recuperará la memoria y también a su hijo. La incógnita es su mujer, la causante de su locura y que les abandonó. Un hecho ya en nuestros días demasiado consolidado, ahora también las madres abandonan su hogar con hijos incluido, y todos conocemos alguna. Lo mejor de la película es la resolución final, un face to face entre marido y mujer con mampara por medio, una tensión de alto voltaje que templa muy bien Wenders con una magistral escena escalofriantemente recomendable en un peep show de la más profunda América de motel de carretera.


11 abril 2010

Gozalo, un grande.

Se ha ido la voz de los Juegos Olímpicos, de la Vuelta a España, de los Mundiales...de Radiogaceta.
Descanse en paz.

07 abril 2010

El partido de Martina

Wimblendon, UK 1978

Pocas bolas de partido han podido con la más grande, y ésta también la va a salvar y va a levantar el partido, y lo hará subiendo a la red. Martina Navratilova es un icono de mi adolescencia, que coincidió con su reinado indiscutido en una gran época del tenis, era casi invencible y fue la primera prodigiosa de la raqueta. Hace casi seis años tuve la suerte de asistir en directo a su reaparición tras varios años retirada, en los Juegos de Atenas. Conseguí una entrada de primera fila y me emocioné cuando saltó a la pista un par de minutos más tarde de las otras jugadoras del doble, bajo los acordes de Where the streets have no name de U2, y estuve muy cerca de sus sonidos y palabras. Aquella noche ateniense con Pableras y Amps, aquella semifinal que perdió contra las japonesas y que le apartó del Oro olímpico, el único título que le faltaba. Ese fue su penúltimo disgusto, pero me quedará para siempre su puesta en escena, creciente como el ritmo de la canción. Este es el partido de Maritna, la revolucionaria campeona, primera que confesó su homosexualidad, y hoy en España aún se remilgan, y hace de eso treinta años, la última bola de break, pero queda partido por luchar por la vida.

U2 where the streets have no name