17 julio 2010

Un palmo más arriba de las estrellas



Estoy agotado de todas todas. Me quedé sin dedos y no puedo escribir, sin minutos y no puedo contar los que me quedan para las vacaciones. Me quedé sin aliento de tanta presión atmosférica, y hasta sin remo, y mis hombros necesitan moverse porque se me atrofian. Quedan once días, el número mágico que metía canastas al contragolpe, para meterme en el Madison y acordarme de las guitarras que allí tocaron y las canastas que se aplaudieron, para tomarme copas por encima de cualquier planta cincuenta con Manolo, que me espera desde hace años, y que esta vez sí encontró la pócima que me hará volar tantas horas sintiéndome una sardinita de clase turista. Hoy es un sábado nublado de verano, el último sol que he visto nadaba contra la corriente de un arpón asesino que le asestaba puñaladas de placer. Hay una avispa que me amenaza con aguijón de plata en mi sueño caniculero que me despierta empapado de sudor. Por más que quiera no sé dormir con aire siberiano, prefiero sustituirlo por baños nocturnos que refrescan mi cabeza de chorlito, mientras oigo al despertarme gemidos de nubes que aman sin querer.



George Benson Breezin'

10 comentarios:

Mar dijo...

Parece que hoy es un día clave para hablar de 11, número mágico que revolotea intrínsicamente en las mentes de dos buenas personas que me rodeán ( Jon, tu eres una de ellas), me siento en mi ordenador y te leo, 11 los días para sentir las estrellas y acariciar la luna en cualesquiera de sus cuatro formas, pero radiante en todo su esplendor, y 11los otros días que debe esperar mi amiga para saborear la pasión, emoción y encanto de una cita a ciegas pero esperada, llena de buenas vibras y esperanzas a su otoñiano corazón.!
Tambien tengo mucho calor upssss!!
El mundo es muy grande para evitar una despedida. Un guiño.

ppenelope... dijo...

Yo me quedo con lo de "gemidos de nubes que aman sin querer" bonito nombre el de "Nube"....(seguro que sabes de lo que hablo ;-))
Un abrazo!

Estrella Altair dijo...

Realmente a veces la ansiedad nos juega malas pasadas, 11 dias no parece mucho para llegar a ser esa estrella que llevas dentro..

empieza ya a soltarla y seguro que te encuentras mejor..

Un beso Joan

jonceltic dijo...

Esa ESTRELLA la tocaré en el cielo, volando.... hay estrellas en los ALTAIRES, verdad???

PPNELOPE, las nubes de las que hablo gimen truenitos, tímidos...

MAR, a dónde te vas...?

Pau dijo...

Hace meses que no llego a estar un palmo más arriba de las estrellas, cuanto más intento alcanzarlas más lejanas se vuelven, tienes suerte de poder estar ahí. Deberías decirle a ese sol que dejara de nadar contra la corriente, sobre todo si las puñaladas del arpón asesino eran de placer, quizá brillaría con más fuerza. Yo decidí hace tiempo dejarme llevar por las mareas, aunque algunos días amanezco en puerto hostil, el trayecto siempre merece la pena, y sé que a los lugares más sombríos también llega en algún momento la luz del sol, esa luz que maquilla las tristezas y perfila un horizonte azul sobre la profundidad oscura del mar.
Por cierto, me encanta la foto.

Amparo Zuasti dijo...

jo, Jon, es que me das envidia....

Anónimo dijo...

"Un palmo más arriba de las estrellas" qué ser más privilegiado! Esa es un perpectiva difícil de obtener. Yo siempre tuve que elevar la cabeza para poder observarlas en algún lugar donde la luz humana se pierde. Allí es adónde iré en mis vacaciones; a contemplar las estrellas de mar de día; a contemplar las estrellas del cielo de noche. ¿Algún día me contarás qué imagen tienen desde arriba las estrellas?
Pol.

jonceltic dijo...

ANONIMO, sé que las estrellas del Mar de Alborán han hecho contigo un gran fichaje este verano... Añoro esas escapadas sureñas buscando ver el alba con aquellos peñascos de la esquina peninsular que tanto me gusta.

AMPAROZUASTI, pero si vas a estar cerquísima de mi... la envidia es mútua.

Castigadora dijo...

Los días previos a las vacaciones son la mayor tortura! espero que te sea leve!

Un beso

Jon G. Durban dijo...

Gracias CASTIGADORA. Los días previos fueron duros, pero me vengué de tal manera que ya ni me acuerdo de cómo fue la recta final...