Todo se siente más bonito contigo.
Si el universo me concediera la suerte de elegir una y otra vez, no pediría otra vida, sino repetir mil veces la suerte de encontrarte en todas ellas. Porque como dijo Cortázar, andábamos sin buscarnos, pero sabiendo que andábamos para encontrarnos. He querido recuperar esta frase porque fue una de las dos que te dije al llegar a casa la noche de aquel domingo que quedamos en el Mercado de Colón; la otra ya la sabes porque la hemos comentado muchas más veces.
Mil veces tú mi vida, porque en tu existencia descubrí que el amor no es un lugar al que se llega, sino una forma de habitar hasta el infinito. Mil veces siempre mi amor, porque lo eterno no se mide por el tiempo, sino por la profundidad con la que un corazón reconoce al otro.
Y si algún día la eternidad preguntara cuál fue mi mayor certeza, respondería mil veces con la paz de quien ha encontrado su Hogar: elegirte, una y otra vez, hasta que el último suspiro de esta vida nos pida que nos demos la manita.
Ahora que estás a diez mil quinientos kilómetros y que este postoperatorio me tiene tan limitado pienso, sueño y anhelo, esta vez más que otras, tu vuelta, porque cuando nos reunamos afrontaremos un otoño lleno de cosas buenas y un invierno nuevo sobre el que ya estoy tramando alguna cosa. Y eso no quiere decir que quiera que vuelvas, lo que quiero es que disfrutes y seas feliz allí, más que nunca, pero este año tengo muchas más ganas de que vuelva a empezar el curso. Porque sí, porque quiero todo contigo, que me abraces cuando estés mosqueada, que me mires cuando no me entiendas, que te quedes aunque no tenga nada que darte más que este corazón sin instrucciones, pero con tanta hambre de ti. Lo quiero todo contigo y todo sin filtro, sin miedo, como quieren los que ya se han caído y supieron dónde estaban las fuerzas necesarias para levantarse y seguir de la mano. Porque ya te lo he dicho tantas veces, qué bonito fue conocerte y darme cuenta que eres el amor de mi vida.
Por eso mil veces tú, mil veces siempre, porque eres y serás siempre tú
