Hace ya tanto tiempo
por los campos dorados
Fue en aquel agosto
Para siempre a mi lado
"Agosto del 94" (McEnroe)
Agosto es el mes más largo, pero el más efímero del año. Te pasas todo el año esperando su llegada y cuando te das cuenta ya pasaron de golpe veintitantos días.
Mi agosto comenzó esperando un vuelo de Abu Dhabi que tardó un día en llegar. Deambulé todo el mes en una incómoda convalecencia post quirúrgica que ha resultado ser poco soportable, pero que la he llevado con dignidad. Sé que después todo será mucho mejor y me motiva mucho la contabilidad diaria del proceso porque un día más es un día menos. Y en cada uno de ellos, Ella. En todos los días, en cada momento. Ella ha resultado ser el motor de mi sanación. Cuando la tuve lejos y cuando regresó desde tan lejos. Dicen que el enamoramiento es solo una etapa, lo raro es que yo no paro de enamorarme de Ella todos los días.
Y día a día, agosto acabará con el premio de un nuevo cumpleaños, ya acercándome al sexagésimo. Yo sigo a lo mío, en la lucha diaria porque lo importante es que, cuando la tengas la quieras aún más que cuando luchabas por tenerla y yo le doy mucho valor a los reinicios que enseñan. La vida tenía muy claro que nos quería juntos, pero nos hizo pasar por todo lo que hemos pasado para que a nosotros también nos quede claro.
Y con esto se acaba agosto del 26 y el verano y madrugar para ver amanecer y los helados y las cervecitas y las fiestas de Nules y las cenas en Brisamar y otras menos chulas que me gustan tanto o más, pero las seguiré manteniendo en mi secreto porque si lo escribo todo romperé su hechizo.

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