Lo único que quería era hacerme viejo a su lado, ver su rostro al despertar todas las mañanas, ver su rostro un instante antes de dormirme cada noche, y morir antes que ella.
El Corazón Helado (Almudena Grandes)
Lo único que quería era hacerme viejo a su lado, ver su rostro al despertar todas las mañanas, ver su rostro un instante antes de dormirme cada noche, y morir antes que ella.
El Corazón Helado (Almudena Grandes)
No exagero ni miento cuando te digo que he dudado si estoy en el cielo cuando estoy contigo, que desde que te conozco me fijo en las puestas de sol y en las canciones de amor, que el día que te conocí se convirtió, para mí, en festivo para siempre, que no conozco mejor premio que un piropo tuyo y que me das cada día más ganas de eternizarme para estar a tu lado siempre.
Acaba nuestro año uno, el que por fin nos puso de acuerdo, el que cruzó los dedos para que de una vez por todas nos conociéramos. Llegaste a mi vida a traer felicidad y no sabes cuanta me has dado. Para mí ha sido un año muy especial y así va a empezar el veinticinco, con la misma ilusión y pasión que el veinticuatro que hoy se va.
Te conocí sin saber que tenía enfrente al amor de mi vida y así empecé a quererte sin querer y ahora sólo quiero quererte para siempre. Quiero darte las gracias, principalmente por llegar a mi vida; no sé si el destino te hizo llegar a mí o me hizo llegar a ti, pero eso no importa, porque el amor es cuando dos personas se encuentran por casualidad y resulta que estaban esperándose toda la vida. Lo importante es que nos unió y fue lo mejor que pudo haberme pasado.
Siempre te elegiré a ti, incluso en los días que no nos entendemos porque eres la única persona que quiero amar hasta el final.
He hablado con Redo y hemos tenido una conversación muy bonita. Puse todo de mi parte, pero no pudo ser y no pasa nada. No podré correr este maratón ni ninguno más en mi vida porque no es aconsejable y porque no quiero que un capricho se anteponga a la lógica y, nada más, esto ha sido todo.
Gracias a los lectores, a mi hija Toya que tanto creía en mis piernas y a los amigos del Redolat Team que me habéis acompañado en cada kilómetro. Esta ha sido una gran experiencia, preparar el reto con vosotros y vuestros consejos ha sido muy chulo. Y cómo no, gracias mi amor, sé que apoyaste mi idea desde el primer día y lo ibas a hacer hasta la llegada de la alfombra azul. Pero nuestra meta ahora es otra y esa es para toda la vida que nos queda por vivir y la viviremos juntos, cogidos de la mano.
Si la felicidad de mi vida depende de mis pensamientos como decía Marco Aurelio, no puedo ser feliz con mi semana ni optimista con mi futuro. Es cierto que he entrenado bien, pero con las piernas muy cargadas. He competido en un test de 15K donde no he hecho caso a la consigna de mi entrenador. Me pedía ir al ritmo que, en teoría, llevaré en la maratón (5:30), pero me calenté y fui más rápido (5:18), pero no lo suficiente como para estar satisfecho de mi marca y por supuesto aún menos por no haber controlado mis impulsos. Así que no obtuve ni un trabajo bien hecho ni una sensación buena de fortaleza. También es cierto que la carrera vino precedida de días difíciles y cuando la cabeza no está limpia las piernas pesan mucho más.
Hemos concluido el primer tercio de la preparación y la nota es buena, pero quedan aún dos tramos en los que todo va a complicarse muchísimo. Octubre será un mes de muchísimos kilómetros, muchos más, y tengo la sensación de que me duelen más cosas que las piernas, pero con calma y método, podré con todo.
Él dijo: "no llames al médico, quiero dormir tranquilo con tu mano en la mía." Ella le habló sobre el pasado, cómo se conocieron, las primeras conversaciones, su primer beso.
No lloraron, sonrieron. No se arrepintieron de nada, fueron agradecidos. Entonces él repitió suavemente, "Te amo para siempre" y ella le devolvió sus palabras y le dio un beso suave en la frente. Él cerró los ojos y se durmió en paz con la mano en la suya.
El amor es lo más importante porque llegamos a este mundo sin nada más que amor y nos vamos sin nada más que amor.
Tu profesión, tu carrera, tu cuenta bancaria o tu patrimonio son sólo herramientas, nada más. Cuando nos vayamos se quedará todo aquí.
Ama como si no hubiera nada más importante en tu vida, porque en tu vida no hay nada más importante que el amor que puedas dar.
Me encuentro en un punto crucial del año en todos mis frentes. Es el más importante en mi trabajo, es el más bonito en mi vida privada y es el más desafiante en mi vida deportiva. Cuajar las tres tareas y obtener el éxito en todas ellas es, para mí, mayor reto que aquel que llevó al hombre a la Luna.
Mi trabajo requiere de mucha concentración y decisión; tengo que hacer desplazamientos continuos en coche donde descanso mal mis piernas, lo que supone un inconveniente para mi recuperación. En mi vida privada no conocía sentirme tan feliz y acompañado como ahora. Tengo una hija modélica y una pareja que es una mujer maravillosa. Ambas son los pilares de mi vida. A ellas les pido disculpas porque les estoy quitando tiempo de calidad, pero me comprometo a devolverles con creces momentos únicos. Respecto a la vida deportiva, qué más contar que no sepáis. Es el leitmotiv de estos relatos que transcurren lentos, como los kilómetros que voy masticando. La próxima semana tendremos una competición de 15 kilómetros que será un test que nos ayudará a saber dónde nos encontramos de ritmo y de sensaciones. Os lo contaré la próxima semana.
Ya han pasado 5 semanas y aún quedan 11. Vamos partido a partido, kilómetro a kilómetro, semana a semana.
El juego va avanzando y subiendo progresivamente de nivel. Cada semana hay que hacer más kilómetros y las semanas siguen siendo de 7 días, donde hay que ubicar días de entrenamiento cada vez más exigentes y de mayor número de kilómetros y días de descanso, tan necesario como entrenar bien.
La 4ª semana que acaba de concluir ya me ha mostrado las garras de la preparación del maratón; tuve un viaje de tres días y tuve que ingeniármelas de la siguiente manera para cumplir con la hoja de ruta: un día entrené a las 5 de la mañana, dos los hice con lluvia, uno lo hice en Barcelona y acabé haciendo 18 kilómetros de una tacada cruzando toda la ciudad de Valencia. Pero el martes fui al quiropráctico a hacer un masaje de descarga, fundamental para la supervivencia del corredor. Cada runner hace sistemáticamente y de manera periódica masajes de descarga de piernas con un quiropráctico o un fisioterapeuta. Cada cual tiene el suyo de confianza; el mío es QuiroPedro, en Bétera. Me queda cerca de casa y es de máxima confianza. QuiroPedro es el quiropráctico de muchos ciclistas y triatletas y por sus manos ha pasado, entre otros, Stefano Garzelli, ganador del Giro de Italia en el año 2000. Dar un masaje de descarga es la manera de dar alivio a las piernas que empiezan a fatigarse y prevenir lesiones por sobrecargas. A estas alturas sufrir una lesión muscular tiraría por tierra mi sueño de poder correr un maratón y no hay que descuidar ningún detalle.
No sabes cuánto agradezco haberte conocido porque creía que a mi vida no le faltaba nada hasta que compartí un día entero contigo. Agradezco la suerte de ser la persona a quien le entregas cada día tu amor, tu tiempo, tu cariño y tu confianza. Te lo agradezco porque lo mejor de mi vida ha sido coincidir contigo, enamorarme de ti y sentir que cada día te amo más.
Tercera semana de preparación concluida y estoy satisfecho, con acumulación de cansancio y de sensaciones buenas, pero con las piernas duras. Casi 46 kilómetros con la seguridad de que van quedando atrás algunas dudas y que si seguimos es porque se está aprovechando cada gota de mi sudor. No obstante, nadie dijo que esto fuera a ser fácil.
Esta semana hablaba con un amigo de los de siempre, de los que me conoce desde que éramos bebés, y me sometió a una batería de preguntas muy coherentes que me hicieron entender que la vida nos pone muchos retos y que asumir correr un maratón es uno más de los retos de la vida, pero este es un reto voluntario. Por desgracia, la vida me puso ya alguna prueba muy dura y supe aguantar pacientemente, asumiendo que los hechos se consolidarían con el tiempo y que la justicia sería justa, pero que mi victoria tenía, necesariamente, que fundamentarse en la resistencia, en no perder la paciencia, en ser perseverante en la única lucha de conseguir que mi inocencia fuera demostrada sin chantajes, sin acuerdos previos y sin condescendencia a la duda posterior a un posible acuerdo que jamás hubiera aceptado. Y resistí. Y gané. Y aunque me mancharon el nombre no consiguieron destrozar mi reputación y que si pude con aquello, ¿cómo no voy a poder con esto?. Si se trata de resistir y de ser disciplinado, ya tengo conseguidos unos buenos kilómetros de los 42 y pico. El resto lo pondré con esfuerzo, con descanso adecuado y con el quórum con Redo, el mago de mi plan de entrenamiento. Así que espero volver a escribir después de la siguiente semana, será que todo sigue yendo bien.
Zamora no se ganó en una hora.
A veces me ha dicho algún amigo crítico que correr es el deporte más simple y económico, que basta con ponerse unas zapatillas, un pantalón corto y echarle unos kilómetros. Que los runners hemos exagerado la pasión, que somos unos frikis que gastamos mucho innecesariamente en zapatillas, equipamiento de todo tipo, alimentación complementaria, etc. Qué atrevida es la ignorancia suele ser mi respuesta dentro de la cordialidad. Estoy seguro que tú también lo has escuchado alguna vez. Es cierto que el atletismo es un deporte básico, pero eso no quiere decir que no tenga aplicaciones tecnológicas basadas en la mejora del rendimiento del corredor y, sobretodo, en la reducción de los plazos de recuperación. La investigación de las marcas deportivas no sólo tienen el objetivo de sacar modelos de zapatillas atractivos que mejoren nuestras marcas y que nos apetezca comprar, también se invierte mucho esfuerzo y talento en el propósito evitar lesiones. Y después, cada corredor tendrá el gusto por un color o la predilección por una marca. Yo siempre llevo el mismo modelo de zapatillas, pero tengo la suerte de que, cuando las jubilo a partir de los 700 kilómetros más o menos, puedo comprarme las que me dan más fiabilidad de un color distinto y así no tengo nunca la sensación de que como "pan con pan".
Esta semana ha sido la segunda de las dieciséis del solemne reto que es preparar un maratón, el leitmotiv de este diario. Ya van sumando los kilómetros y acumulándose sensaciones en las piernas. Me estoy dando cuenta que esto es muy difícil y que estoy lejos de las perspectivas de mi entrenador, aunque es cierto que esto acaba de empezar y quedan dos meses y medio para el día D y que las malas sensaciones que tengo ahora irán mejorando con el avance de las semanas y la deglución de kilómetros. Así que conviene mantener la calma que esto es muy largo.
Sólo deseo
estar a tu lado
soñar con tus ojos
besarte en los labios
sentirme en tus brazos.
Para mí es un acto de amor enorme mejorar para no perder a alguien, cambiando un perfume incómodo aunque sea de toda la vida, dejando crecer el pelo como le gusta a tu pareja y otras maneras de acercarte sin esfuerzo a la demanda sugerida de manera sutil, porque lo que más nos gusta es gustar y acercarnos a la perfección de los ojos de quien te mira con amor. Paso a paso y día a día.
Ya tengo hecha la primera semana de trabajo para preparar el gran reto. Lo he asumido con ganas desde el principio, porque a los toros se les aprieta por los cuernos. Para la primera semana tenía asignados tres días de carga, pero decidí empezar dos días antes y hacer el lunes lo que tenia previsto e hice el miércoles, así que repetí dos veces el plan del miércoles y, tras el fartlek del sábado, he acabado el domingo haciendo un largo de 14 kilómetros con mucho calor, aflojando el ritmo para controlar un pulso relativamente bajo y sufrir, como no podía ser de otra manera. De este modo la primera semana ha quedado cerrada con 41,3 kms que he repartido en cuatro sesiones entre dos pares Nike Zoom Fly 5 de las tres que tengo, mi modelo de zapatillas con placa de carbono predilectas, que no son demasiado rápidas, pero que gestionan mejor que las convencionales el trabajo muscular.
Pero durante la semana he ido dándole vueltas a pensamientos que quise ir guardando para contaros aquí y que creo que es una buena costumbre que mantendré cada semana (porque a vosotros os da igual cuánto corra o cómo lo haga, estoy seguro que os da más morbo conocer cómo evolucionan mis pensamientos).
Correr una maratón es la aspiración de muchos runners. Es un desafío mental además de un reto para un cuerpo como el mío, de casi ciento noventa centímetros y más de noventa kilos de peso. Por lo tanto es, además, un profundo estudio de uno mismo que requiere mucho esfuerzo y entrenamiento. Hay que medir y ponderar la asimilación de la carga de kilómetros a lo largo de dieciséis semanas y esa es la tarea de mi entrenador: conjugar el feedback que voy dándole con la Fe, a veces ciega, que tiene en mis posibilidades. José Antonio Redolat es, en la materia, el mejor, el entrenador más codiciado. Corredores de toda España suscriben sus planes de trabajo para preparar maratones y otros retos y qué suerte tengo yo compartir con él esta aventura; con él y con mi chica que me anima y me muestra su orgullo por esta locura (siempre te lo agradeceré, cariño), porque un maratón no lo corres solo, lo corres con la ayuda de toda la gente de tu alrededor, en mi caso con mi hija Victoria, con Mer, con mis amigos, con mis padres, con mis compañeros de trabajo, con los que leéis este diario. Todos vivís esta experiencia como si fuera un reto propio y ya veremos cómo acaba historia, deseo y confío que bien.
Hasta la siguiente semana.
Me pilla viajando, en carretera y escucho en el boletín informativo de RNE que nos ha dejado Alain Delon. Ha fallecido la persona, pero jamás lo hará el actor ni su espíritu. Sabía que padecía un linfoma y que quería irse, que solicitó una muerte digna y que no levantaba cabeza desde que se fue Belmondo. Recibió con tristeza y resignación la marcha de Anouk Aimée hace un par de meses y no tenía ya más ganas de vivir. Tengo una anécdota de Delon: mi amiga Luna es un adonis y ligaron en el aeropuerto de Orly. Él rodaba una escena y Luna, que jamás pasó desapercibida, provocó que Delon parara el rodaje. Luna me contó que no accedió pues estaba felizmente casada y, entonces residente parisina, desestimó la oferta del galán. La oferta fue una cajetilla de cerillas con su número de teléfono que aún conserva en su domicilio de Valencia.
Alain Delon fue un icono y símbolo además de la Nouvelle Vague que va viendo como están pasando a la posteridad todos sus referentes. Además, protagonizó una increíble historia de amor con Rommy Schneider que trascendió de la pantalla a la vida real, una increíble historia que marcó la vida del actor, como marcan todas las historias de verdadero amor y esa es la parte de su vida que más me entusiasma, aquella que le dejara una huella imborrable al paso del tiempo.
La vida es demasiado corta como para tomar un mal vino.
No quiero ser tu prioridad, porque tu mayor prioridad tienes que ser tú. Yo sólo quiero ser tu lugar seguro, tu hogar, que pienses en mí cuando quieras hablarle a alguien de tus metas, de tus viajes próximos, de tus logros profesionales, cuando quieras que alguien disfrute los buenos momentos contigo, cuando estés pasando por momentos difíciles y necesites de mi compañía e incluso si no quieres hacer nada, quiero que me elijas como yo te eligo a ti.
Ojalá seas tú mi último intento, mi lugar seguro, mi persona favorita, el hogar de mis miedos y mi más bonita casualidad. Ojalá seas tú y te quedes para construir, para perderme en tus brazos todos los veranos que están por venir, para ver todos los atardeceres que nos regale la vida y para llenarnos el alma de ternura. Ojalá te quedes para siempre porque tú me complementas y me encantaría estar a tu lado hasta el día de nuestro último baile en la vida.
Cuando quieres una flor la coges, directamente la arrancas. Pero cuando amas una flor la riegas cada día.
(Gracias por la nota manuscrita).
Ahora, hasta el inicio del tormento en mitad de agosto, se inicia un periodo de descanso activo en el que conviene desconectar, pero no del todo, trotar para mantener porque llegar demasiado bien de forma a este período conlleva en ocasiones una saturación y los 4 meses de preparación podrían hacerse demasiado largos, pero sin perder la forma, porque llegar totalmente fuera de forma produce mucho estrés físico de inicio y también puede ser contraproducente. Se trata de encontrar un equilibrio para iniciar este período de training en el estado de forma adecuado, que nos permita evolucionar correctamente semana a semana para llegar en plenitud de forma a la competición. Este descanso de tres semanas tendrá como objetivo la recuperación máxima del organismo, que terminen por desaparecer esas molestias (varias) que he venido arrastrando y también la recuperación psicológica después de una larga temporada. Necesito durante estas semanas percibir que mi organismo y mi mente están descansando. Realizaré alguna sesión de fuerza en el gimnasio y ejercicios de tonificación con Jordi de Work Room, en Campanar, un gran descubrimiento. Es importante que mi estructura muscular no se debilite antes de iniciar la preparación. También realizaré rodajes suaves de 45’ a 1 hora de duración a baja intensidad, porque con el calor de estos días las pulsaciones se elevan y hay que saber que el esfuerzo en estas condiciones puede tener otros riesgos como la deshidratación, sobretodo por la alta humedad de mi lugar de residencia y entrenamiento.
Así pues, este capítulo 0 sirve para haceros una introducción de la increíble aventura que está por llegar y que espero saber transmitiros con la emoción con que la voy a vivir.
"Desgracia” (1999), J. M. Coetzee.
Nunca es tarde para ser quienes queremos ser. No hay límite en el tiempo, puedes empezar cuando quieras. Puedes cambiar o seguir siendo el mismo. No hay reglas. Podemos aprovechar oportunidades o echar todo a perder. De nosotros depende. De mí depende. Por eso prefiero ser el arco iris en tu tormenta, porque no fue casualidad encontrarnos, ni es casualidad la complicidad de nuestros corazones, ni estas ganas de ser uno en cuerpo y alma. No creo que estemos aquí para ser fugaces y tampoco me imagino lejos de tus brazos o enloqueciendo en otros labios. Yo solo sé que eres tú, porque tu sonrisa, tu caos y todo de ti, encaja perfectamente en mi vida. Día tras día te sigo eligiendo y cuanto más te conozco más quiero quedarme contigo. Es tan grande y tan bello entenderse con una mirada… ese es el lenguaje que perseguimos, el de nuestros ojos.
Confucio.
Somos como somos y así nos hemos ido cociendo con el paso del tiempo. Cada cual elige cómo quiere vivir, pero no todo tu estilo de vida depende de ti ni de la intención que tengas por dar cierta apariencia; dependerás de tus vivencias, de los libros que hayas leído, de los amigos que has ido teniendo y de las hostias que te haya dado la vida. Yo soy pragmático en una serie de cosas, pero para otras soy un auténtico jeroglífico. Prefiero elegir la nostalgia en la ausencia y en el dolor, recordar lo bueno y sentirlo con la intensidad del impotente que sabe que no habrá una segunda oportunidad. Prefiero pensar que lo tengo difícil para esmerarme, más si cabe, en la tarea de la sanación. Los paraísos duran un instante y el resto son viajes en tren a ninguna parte. Forman también parte de nuestro crecimiento y son nuestras cicatrices, aquellos amores pasajeros de trenes que no iban a ningún lado. Yo creo que nada se reemplaza, pero que todo se repite, se cose y se vuelve a descoser para coserlo de nuevo y seguir disfrutando del amor, la familia y la salud, la santísima Trinidad de nuestra razón de ser.
La noche más maravillosa del mundo es cada vez que duermo contigo.
Me encanta subirme a tu nube, contigo, dejarnos llevar por el viento y sentir con los ojos cerrados hasta saber que volamos de verdad. Me gusta conocer tus ideas, ser la rana que quisiste besar, sentirme el príncipe de tu cuento, pintarme de color azul para sentirme aún más Real. Contigo subo de la mano cada escalón, sin soltarme, sin miedo a caerme. A tu lado nunca duermo, no puedo dejar pasar el tiempo y desperdiciar la posibilidad de saber que estás a mi lado, pegadita, respirando muy despacio; aunque caiga derrotado por el sueño, el premio es volver a verte a mi lado cuando yo despierto. Esa es la Sensación, la más auténtica y sencilla, pero la más difícil, seguramente sí, quizá sea la más complicada, la que no toda la gente llega alguna vez a tener. Es como cuando siento que estoy contigo estando lejos, que es como si caminara a tu lado, sabiendo que estás, porque estás conmigo aunque no estés. Me hace sentirme único cuando me dices que tienes ganas de llevar a cabo tus planes del fin de semana conmigo y yo, que no dejo de sentir y, no quiero evitarlo, me siento el más dichoso cuando me dices que me quieres y quieres estar conmigo siempre, porque en eso también coincidimos, yo también te quiero y quiero que nuestra pasión dure tanto como merezcamos.
No sabría por dónde empezar para hablar de Anouk Aimée y dedicarle unas líneas como actriz. En esa faceta ya se ha dicho todo y se le ha reconocido como una de las más grandes actrices europeas de siempre. Por algo fue musa de Lelouch, Fellini o Demy y fue catalogada como la gran imagen de la Nouvelle Vague, el género de cine europeo más importante de la historia. Frente a la exuberante Bardot, Anouk Aimée adquirió un estilo más discreto y no carente de carisma. Para mí fue mi musa, el personaje principal de mi película fetiche, “Un homme et une femme” (“Un hombre y una mujer”). Su comportamiento con Trintignant fue un deleite, una manera de interpretar tan real como si fueran algo más que actores en la vida real. La película de 1966 fue sublime, pero el reencuentro en “Les plus belles années d’une vie” (“Los años más bellos de una vida”) en 2019 fue aún mejor, si cabe. El genio de la dirección Claude Lelouch sabía de la química entre los actores y quiso rendirles un homenaje en el atardecer de sus vidas. Trintignant falleció tres años después y Aimée al cabo de cinco en su residencia de Montmatre a los 92 años, justo donde habitaba su personaje en Un hombre y una mujer.
En su vida privada, a una mujer tan elegante y bella, no le faltaron las oportunidades más increíbles; se dice que le dio calabazas a John Kennedy antes de que se casara con Jackie y a John Wayne. Aún así estuvo casada cuatro veces, siempre con insignes como Pierre Barou, Nikos Papatakis, con quien tuvo a su única hija, o Albert Finney.
También en el cine desestimó grandes proposiciones. Entre los papeles que rechazó estaba el de Vicki Anderson en “The Thomas Crown Affair” (“El caso Thomas Crown”), el papel que finalmente fue para Faye Dunaway, quien actuó junto a Steve McQueen. Esa es otra de mis películas predilectas.
Cualquiera conoce la incómoda tristeza de la separación. Cualquiera ha pasado por el duro momento de decirle a su pareja que es necesario un cambio timón. Cualquiera ha tenido dudas y ha necesitado distancia para valorar lo que tenía. Ese es el amor maduro, el que construye y no destruye, el que digiere el ardor interno que provoca la ansiedad de una persona triste porque se tiene que resignar a una decisión ajena. Qué difícil es decirse todo lo que es incomodo de escuchar, pero qué sano. Saberse decir las cosas mejorables con respeto y saberlas entender es construir una pareja sólida porque para escuchar las cosas buenas todos estamos preparados, pero no para saber tener conversaciones incómodas con el objetivo de seguir juntos cogidos de la mano.
Nunca le falles a alguien que te quiere de verdad.
Con el paso del tiempo te darás cuenta que nunca se encuentra a la misma persona dos veces en la vida.
Dejo aquí mi gran abrazo a tus hijos y a Faustino, qué descubrimiento me hiciste. Y por supuesto a Pepa, tu amada morena, tu ‘Magnani’, tu otra parte en versión mujer. De ti será inevitable no acordarme cuando escuche Estambul, Sicilia o Baqueira, será imposible no verte en cada escena de la "Gran Belleza" y no imaginarte en tu despacho a la sombra de las Torres de Serranos. De ti no me olvidaré jamás, querido Edu.
Lo que pienses para mañana hazlo hoy. A quien piensas algún día decirle que le quieres, no lo dejes para mañana. Si tienes un plan, hazlo ahora. Cuando tengas que decir te quiero, hazlo sin dudarlo; a quien no te complemente no le des más oportunidades, pero si esa persona es la que te ha enviado Dios cuando leyó tu carta, deja ya de dudarlo y dile corriendo que le estabas esperando. Si hoy es domingo, come paella, pero si mañana te apetece, come paella de nuevo. Hoy sale el vuelo que esperabas, súbete. Mañana sale otro, pero será el de otra persona y si lo que quieres es volar, despliega tus alas y vuela tan alto como puedas, pero hazlo de una vez por todas.
Hoy puedes hacerlo, mañana quién sabe.